FANTE-ANNE (Gypsy Anne, 1920). El nacimiento de la identidad del cine noruego
Reivindicar la producción genuina y profesional de la industria noruega. Fante-Anne.
Con Fante-Anne (Gypsy Anne, 1920) dio comienzo una fase clave para el cine noruego que, hasta la fecha, había estado supeditado a Suecia y Dinamarca con trabajadores e intérpretes de esos países que crearon un cine a la sombra de sus vecinos escandinavos. La película que desarrollo fue la que abrió camino a una producción íntegramente profesional con técnicos y actores noruegos –hasta entonces las compañías teatrales prohibían a los actores y actrices trabajar en el cine– alumbrando la película más importante hasta la fecha. La dirección sería atribuida a Rasmus Breistein, que acometería con buen pulso su ópera prima para consolidarse como uno de los directores más fundamentales de su país, extendiendo su carrera durante tres décadas.
Conocida internacionalmente como Gypsy Anne, el equipo de esta película buscó una identidad noruega que huyera de los melodramas anteriores sin personalidad o dependientes de temas escabrosos o folletinescos. Lo hicieron acudiendo a sus fuentes literarias adaptando un relato rural de 1868 escrito por Kristofer Janson, así como a la singularidad de sus espacios naturales. La reivindicación de la naturaleza identitaria de sus montañas, fiordos y valles unida a la cultura autóctona y un costumbrismo local lograron un producto genuino dotado de una gran calidad en cuanto a la historia y su potencia visual.


La película narra la vida de la niña Anne que creció en una granja de una familia acomodada desde que su madre, una chica nómada, moriría cuando pasa la noche en el granero. Anne crecería con la familia Storlein teniendo una relación estrecha con Haldor, el hijo y heredero, así como con Jon, el humilde trabajador que la encontró de bebé y que está profundamente enamorado en secreto de ella.
La madre de Haldor se opone al matrimonio de Haldor con Anne proponiendo un enlace con una joven de clase social alta, desencadenando una lucha de clases con una mujer que se opone rotundamente a esa humillación. Tras provocar el incendio de la casa del futuro matrimonio, es Jon quien se sacrifica por ella anunciando ante el magistrado su autoría, siendo trasladado a la cárcel por amor. Al salir mucho tiempo después busca a Anne emigrando con la madre de Jon a EEUU buscando un nuevo comienzo y nuevas oportunidades.
Uno de los pilares más interesantes de Fante-Anne es que no se queda simplemente en un melodrama al uso con final feliz, sino que ahonda en un personaje femenino fuerte que se rebela ante la hipocresía de una sociedad poco proclive a la convivencia entre diferentes clases sociales, perpetuando tradiciones en contra de mujeres diferentes con un oscuro y poco convencional pasado. Anne se revela como un personaje que rompe moldes en la época, que huye de presentarse como una víctima del sistema, sino como una mujer libre y estrechamente vinculada a la liberta en la naturaleza.


Anne de mayor (Aasta Nielsen, no confundir con la actriz danesa). Fante-Anne (Gypsy Anne, 1920). Rasmus Breistein. estrellamillansanjuan.es
La película fue restaurada en 2011 por la Biblioteca Nacional de Noruega, restaurándose el material dañado, pero también recuperando su coloración original, que en esta cinta tiene un gran protagonismo. La noche está en azul, los interiores más apagados, los exteriores más amarilos-ocres y el rojo para el incendio. Esta recuperación consigue elevar un trabajo excepcional del cine noruego provisto de exteriores grandiosos que levan los fiordos y montañas y que captan la esencia de la sociedad de finales del s. XIX. Vemos escenas costumbristas de la granja, bailes tradicionales, cortejos y la vida en las cabañas tan genuinas de madera entre los valles frondosos.
El director saca partido a los interiores de ventanas y puertas colocando a sus intérpretes a contraluz y enmarcados obteniendo encuadres muy vistosos. La opresión que sufre Anne desde pequeña se aprecia con su colocación también entre marcos o cabañas en contraste con sus expectativas de vida al margen y en libertad que otorgan los paisajes. Aunque éstos no son tan determinantes o influyentes psicológicamente como los de Sjöström o Stiller –los pioneros que otorgaron un nuevo rumbo a los exteriores– dibujándolos no sólo como meros elementos bellos y decorativos, Breistein sabe aportarles una acertada y sutil simbología que acompaña a la añorada independencia de Anne y expectativas de futuro.




Fante-Anne constituyó un hito fundacional, marcando el nacimiento de una nueva época en la industria noruega, contribuyendo a su Edad de oro de los ’20 y reorganizando la producción hacia lo autóctono, el naturalismo nórdico y la literatura campesina. Representaría el pistoletazo de salida a la emancipación noruega demostrando que podía sostener su industria con profesionales nacionales. Fante-Anne se convirtió en la transición entre un cine de producción barata sin identidad hacia un cine con personalidad noruega que buscó en sus raíces y su cultura.




Jon viendo el incendio de la futura casa de Haldor y su esposa.



Si quieres ver otra directora noruega , lee esta entrada sobre ANJA BRIEN.
Estrella Millán Sanjuán.
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