Terminal Tres cruces. Montevideo. Plano aberrante. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026) de Lucía Seles. Entre la soledad y el romanticismo.

NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA de Lucía Seles. Su cine más contenido.

Mientras Lucía Seles espera el estreno en el BAFICI argentino de in the sentimental lugo (2026), continuación de la magnífica the bewilderment of chile (2025), ha presentado el viernes pasado nocturnos de montevideo de mi misma en el Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay.

Tal como hizo hace unos meses con Gallega invernal, película rodada España y hermanada con ésta, Lucía Seles vuelve con esos proyectos “no centrales” más intimistas y “callados” que intercala entre otros corales repletos de verborrea incesante en ese cine de opuestos que le caracteriza. En nocturnos de montevideo de mi misma regresa la emoción más contenida porque el diálogo es interno, leído y la ausencia de intérpretes se halla  sostenida por personajes que se reducen a dos. Ella, en fuera de campo, salvo en un instante –con sus emociones y pensamientos plasmados como siempre en subtítulos en lenguaje selesiano–, y la ciudad.

De A Coruña se traslada a Montevideo acudiendo a su singular sinfonía urbana estructurada bajo las románticas y melancólicas notas del irlandés John Field –conocido por sus nocturnos al piano– que eleva esa arquitectura alternativa callejera y fría que normalmente no nos estimula. Pero Seles sabe extraer la emoción de podcast de deportes o de música y de la invisibilidad de edificios anodinos, grises, de lo industrial y espacios que sirven de tránsito y cotidianidad, aunque privados del placer de la contemplación para huir de los típicos espacios de postal.

Por ello, en su cine siempre encontraremos el entusiasmo por lugares como estaciones de autobuses (colectivos) y trenes, pensiones u hoteles de escasas estrellas, gimnasios, estadios de fútbol, interior de colectivos, cementerios, establecimientos o confiterías dotados de ese feísmo que esconde belleza y dignidad en cada plano. A Seles, los edificios urbanos le causan más emoción y fantasía que algunos escritores consagrados y nos invita a entender que el umbral del gusto es único y que no a todos tiene que gustar Hitchcock o Fellini, Lorca o Bergman.

Fachada Hotel Klee Montevideo con sus aires acondicionados. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Fachada Hotel Klee en Montevideo con sus aires acondicionados.

Hotel Metro azul barrio Alfredo Zitarrosa, Montevideo. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Hotel Metro color azul (1 estrella) en el barrio Alfredo Zitarrosa, Montevideo.

nocturnos de montevideo de mi misma se formula como una ‘road movie’ en taxi y sus adorados colectivos que recorren una parte del vecino Uruguay hasta llegar a Montevideo, rechazando el “despotismo de sus pastizales” verdes para reconfortarse al llegar a la polis de ladrillo y bullicio donde encontrar el hogar industrial y universal. Así es Seles, y en este tipo de películas mucho más suyas (todas lo son, aunque sean de personajes) se derrama abiertamente en sus textos a pie de página a modo de microcosmos que nada tienen de crípticos si se saben “traducir” a tiempo, sosteniendo una sincronía con lo que vemos, al contrario que en otros de sus trabajos.

Este tour sentimental y urbanita recorre y homenajea la cultura uruguaya en muchas de sus manifestaciones; observa la vida, la muerte, pero desde una perspectiva solitaria y romántica que oscila de hogar a hogar. El propio o el hallado entre la satisfacción que proporcionan esos rankings que tanto le gusta hacer, para terminar en el hogar de los cementerios. Desde aquel fabuloso travelling que circundaba uno en the urgency of death hablando de ausencias irreparables, los cementerios o las morgues al lado de un hotel forman parte del “mobiliario” del cine selesiano con total naturalidad, estando exentos de un tono severo o trascendental.

Seles disfruta y estudia cada plano que edita ella misma y lo enriquece con sus reflexiones, unas veces más profundas, otras más surrealistas en forma de poema que emula singularmente ensalzando a Idea Vilariño y otras con su característico sentido del humor. Su caligrafía visual a la que nos tiene acostumbrados se transcribe con cámara oculta en confiterías como en Gallega invernal, aunque esta vez estén desiertas. O mediante cámara en mano por las calles donde camina rápido buscando o inventando últimos espacios de escritores como Osiris Rodríguez Castillos, complementados por planos aberrantes, otros que giran 360 º y los que dejan patas arriba al mundo, mientras nos habla de la máxima emoción por el recuerdo entre fuegos artificiales diurnos.

Cementerio del Buceo frente al mar. Montevideo. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Cementerio del Buceo frente al mar. Montevideo.

Terminal de transporte Tres Cruces en Montevideo. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Terminal de transporte Tres Cruces en Montevideo. Plano invertido.

Veo en ésta ajustes en el plano buscando el asombro entre líneas diagonales que dividen un plano, pantallas partidas junto a planos más ¨limpios», futuristas y abstractos a través de elementos que no nos llamarían la atención normalmente. Siempre acaba su cine por interpelarnos, hacernos “trabajar”, mantenernos despiertos.

Esta forma de filmar espontánea a pie de calle, independiente, libérrima y desafiante de las convenciones narrativas, tiene inclinación por la búsqueda de gente solitaria que marque un plano, por personas que aportan vida a las ciudades con las que no interactúa, sino que le sirven para elucubrar, idear amistades, o reflejar que son buenos trabajadores. Seles se reafirma como una observadora de la rutina, de la emoción en piezas polarizadas y bien ensambladas entre lo banal y lo sublime del arte en forma de poesía, música de piano  y guitarra de Olga Pierri.

Alguien que se sienta a mirar de forma eterna y solitaria la vida como esa estatua de Carlos Gardel, tranquilo, en la Avda. 18 de julio que tanto venera, enlazándola con la intimidad y romanticismo de los dieciocho nocturnos de piano de John Field que empastan muy bien con las voces de lo natural, impulsivo y bizarro de nocturnos de montevideo de mi misma.

Estatua Carlos Gardel en Montevideo. Avda. 18 de julio. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Estatua en bronce de Carlos Gardel en Montevideo.

Plano aberrante en estadio de fútbol. Vigilante solitario. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Plano aberrante en estadio de fútbol. Vigilante solitario.

Pantalla dividida taller y mar. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Plano futurista y aberrante Torre de los Homenajes. Estadio Centenario. Montevideo. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Plano futurista y aberrante Torre de los Homenajes. Estadio Centenario. Montevideo. NOCTURNOS DE MONTEVIDEO DE MÍ MISMA (2026). Lucía Seles. estrellamillansanjuan.es

Planos de aire futurista y aberrantes de la Torre de los Homenajes. De 100 metros de altura e inaugurada en 1930. Arquitecto Juan A. Scasso. Monumento histórico nacional. Estadio Centenario. Montevideo.

Si te interesa el cine de Lucía Seles puedes leer otros textos míos:

The bewildermente of chile

Gallega invernal

School privada alfonsina storni

 

Película producida por Gong Cine Argentina (Gonzalo García-Pelayo) y Oficina Selena Toro.

 

Estrella Millán Sanjuán.

estrellamillansanjuan.es

 

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