Madres de Tandil (Mujeres 2). Conciliación madre-hijo-trabajo periodista. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

MADRES DE TANDIL (2026, Mujeres de Tandil 2) de Gonzalo García-Pelayo

La maternidad del presente. Madres de Tandil.

Madres de Tandil continúa la serie Mujeres de Tandil, presentada en BAFICI recientemente, que a su vez es la prolongación de las españolas Niñas 1 y 2 rodada hace unos años en Madrid. Si en Mujeres… Gonzalo García-Pelayo retrataba la juventud de una población argentina derrochando energía y frescura mediante un montaje dinámico, en Madres… se avanza unos cuantos años más en ese coro femenino elegido de un casting que se hace escuchar en el mismo escenario frente a frente con su entrevistador y los espectadores.

Si en su antecesora la puesta en escena era más espontánea, variada en la colocación de la cámara y provista de una narración más de vanguardia, Madres de Tandil es como una hermana mayor, se vuelve más intimista, con más depuración, deudora de esa cámara fija centrada en la mujer en la película más observadora y oyente hacia lo femenino de la filmografía de Gonzalo. Estamos ante una temática imprescindible desde Manuela (1976) en su filmografía, que el director ha abordado siempre envuelta en algarabía, sexo, vitalidad, arte y amor; pero en ésta la mirada se centra en una etapa en concreto de la mujer: la de la maternidad.

Se crea un espacio reposado y luminoso con fondo en negro minimalista donde la mujer se expresa con libertad al lado de su/s hijo/s a modo de apéndice ineludible, que lo mismo miran a cámara con madurez, que corretean sin descanso o demandan lactancia espontáneamente. Pasan muchas chicas de diversa edad, pero con idéntico nexo, el de una maternidad relativamente reciente que las tiene sumergidas en la vorágine de una de las etapas más especiales de la mujer, aunque también de las más duras e invisibles en lo que implica internamente y de esfuerzo físico o mental para nosotras. En Mujeres de Tandil se filmó la ilusión, la incertidumbre por el futuro, la frescura de la piel y el brillo en los ojos. En Madres de Tandil se introduce en una realidad menos ilusionante, en el agotamiento asomado a los rostros, pero también en chicas de más edad que han asumido la responsabilidad y han madurado.

Madres de Tandil (Mujeres 2). Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Madres de Tandil (Mujeres 2). Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Madres de Tandil (Mujeres 2). Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Agrada oír sentimientos universales que casan con los que tuvimos en su momento y hemos olvidado, oportunidad que no tuvieron nuestras madres y abuelas –que callaron y cargaron como pudieron– por no gozar de un altavoz para exteriorizar sus miedos, la vulnerabilidad, el cansancio, las dudas y una dedicación que te absorbe hasta perder tu noción de identidad. Las mujeres de hoy en día hablan sobre lo que las ilusiona, a la vez que las extenúa; sobre lo que aman de forma incondicional, pero también les ha perjudicado laboralmente o ha interrumpido etapas vitales. Ninguna se arrepiente de las que vemos, algunas están más solas, otras tienen la ayuda de la abuela, cuentan con sus parejas, pero en la entrevista se vislumbra que la maternidad les pertenece, a la vez que las consume.

Los bebés que las acompañan les recuerdan su responsabilidad en cada abrazo, cada mirada y demanda de atención mientras ellas expresan qué les ha supuesto la maternidad. Imagen pura de la conexión íntima madre-bebé que el director decide para su puesta en escena. Cada chica tiene una situación distinta, lo sobrelleva de diferente forma, pero todas coinciden en la dedicación absoluta, falta de horas de sueño, dificultad para la conciliación, pérdida de la independencia y fuerzas que no sabían que tenían.

En definitiva “una entrega absoluta de cuerpo, tiempo y mente”, dice una de las entrevistadas.

Pero la maternidad no siempre implica vida cuando un bebé muere antes de término o a los diez días del nacimiento y el primer abrazo que les das es para despedirte, persiguiéndote la preocupación para el siguiente. No siempre trae armonía a la familia poniendo al límite la relación de pareja o con otros hermanos. Se puede hoy en día decidir si se es madre o no, a qué edad, si se sigue estudiando en la Universidad, parar y no tener más consensuándolo con la pareja.

Madres de Tandil (Mujeres 2). Niña y guitarra. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Madres de Tandil (Mujeres 2). Familia con niña y guitarra en casa. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Madres de Tandil (Mujeres 2). Bebé agarrando el micrófono. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Las mujeres que entrevista el mismo director al que oímos su voz, pero nunca vemos, parecen de familias estructuradas a pesar de algún contratiempo, tienen formación y estabilidad emocional. El director quiere transmitir naturalidad y una celebración de la vida sin acudir a dramas, aunque la maternidad tenga momentos realmente duros, que esas mujeres tratan de paliar con paciencia y sabiduría, mientras el hombre participa en esta película de forma secundaria con su presencia, pero está, aunque se dé prioridad a ella.

A Gonzalo le encantan los niños y les hace también protagonistas provocando sus miradas a cámara, filmando sus peticiones, ocurrencias y su toma de leche en directo o hasta tocando un micrófono. Les acompaña al exterior entre canciones dedicadas de una madre a la guitarra, un parque con la abuela o expresando la dificultad de la conciliación laboral cuando una madre periodista ensaya en casa sobre lo que implica la maternidad y su hijo le agarra los papeles.

Y complementa a la perfección con notas de piano de Chopin y la hondura de la canción que escuchamos dos veces de Fernando Arduán, “Madre”, este homenaje a las madres universales y personales en una de sus múltiples facetas, una de las más fundamentales. Otra de las películas blancas y sencillas de Gonzalo García-Pelayo sobre la vida que se abre paso. Quizá la más esencial.

 

Y seré sueño y soy amor, seré de mar, viento y arena,
yo seré llama en tu interior, seré tormenta y crucifijo,
seré la Voz de los instintos, seré la sangre del olvido,
seré pasión, seré verdad, seré tus hijos.

Fragmento de la canción de Fernando Arduán, compositor habitual en la filmografía de Gonzalo García-Pelayo. Alegrías de Cádiz, Felicidad suplente y Madres de Tandil.

Madres de Tandil (Mujeres 2). Bebé lactando. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Madres de Tandil (Mujeres 2). Bebé en brazos de papá. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Madres de Tandil (Mujeres 2). madre joven soltera. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Madres de Tandil (Mujeres 2). Madre periodista en programa de televisión. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Madres de Tandil (Mujeres 2). Cartel. Gonzalo García-Pelayo. estrellamillansanjuan.es

Puedes ver la película y otras muchas del director en Cine Pelayo.

Gong Cine Argentina.

Estrella Millán sanjuán.

estrellamillansanjuan.es

 

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