Germaine Dulac Mercedes Alvarez 2

La verdad del cine será más fuerte que nosotros. GERMAINE DULAC ¿QUIÉN TEME AL CINE? (2025) de Mercedes Álvarez

Germaine Dulac. La incomprendida.

El pasado 22 de febrero finalizó la exposición «Germaine Dulac. Je n’ai plus rien», comisariada por Imma Merino e Imma Prieto instalada en el Museo Tàpies de Barcelona desde el 16 de octubre, dedicada a la cineasta de vanguardia Germaine Dulac (1882-1942), donde se incluyó esta pieza dirigida por Mercedes Álvarez.

El excelente trabajo de Álvarez rescata la importancia histórica de la directora que, junto a otros directores como Marcel L’Herbier, Jean Epstein, Abel Gance, Louis Delluc o René Clair, contribuyó sólidamente a una etapa efervescente de creatividad en el período de entreguerras en el que la única voz femenina francesa fue la suya. Una aportación destinada a ubicar el papel femenino en la sociedad invisibilizado respecto al hombre, poniendo de manifiesto sus pensamientos, pulsiones y anhelos.

Dulac se reveló como la arquitecta de la mirada feminista en Francia desvelando de forma temprana el interior de la mujer, ése que permanecía de forma tradicional debajo de una fachada destinada a la belleza, la consideración como objeto de deseo o roles de supeditación y sumisos.

Se uniría a esa feliz década para el despertar femenino de los 10, bajo el influjo del sufragismo y un incipiente activismo que cristalizó en diferentes países en forma de mujeres disidentes y desafiantes en distintos cortos y seriales de tono cómico y salvaje como el de Léontine, Cunégonde, Rosalie o Lea, entre otras, que gozaron de mucha fama transgrediendo normas e invirtiendo roles respecto al hombre para dar un golpe en la mesa.

La directora ahondaría en un cine feminista, en el que la subjetividad femenina afloraba en fondo y forma bajo imágenes impresionistas y surrealistas después, que avisaban de la llegada de la mujer como sujeto para relevar a la mujer objeto. Germaine Dulac se sumaría a su predecesora Alice Guy, pero también a directoras de otros países que pusieron su foco en mostrar la situación de desventaja de la mujer en ese período, tales como la austríaca Luise Fleck, la alemana Rosa Porten, las estadounidenses Lois Weber y Dorothy Arzner, la soviética Olga Preobrazhenskaya  o las italianas Elvira Notari o Francesca Bertini.

En una entrevista de 1922 por el estreno de La mort du soleil, respondía Dulac en relación a su interés por visibilizar lo interior de la mujer: «¿Mis ideas?… Mi esfuerzo en La Mort du Soleil… Describir los movimientos interiores del alma, en el tema de la acción… Sobre todo el más allá de los actos. En la escala de los valores cinematográficos, mi visión es esta: el hecho exterior… el alma… la fisonomía. La impresión reaccionando sobre el alma antes de aparecer en el rostro…»

Germaine Dulac. Mon Ciné. estrellamillansanjuan.es

Entrevista a Germaine Dulac por La mort du soleil. Revista Cinéa. estrellamillansanjuan.es

Entrevista a Germaine Dulac por La mort du soleil. Revista Cinéa.

Germaine Dulac, a pesar de la importancia de su obra, se vio sometida a un olvido que se perpetuó demasiado tiempo, aunque en los últimos años existen iniciativas destinadas a sacarla de su letargo como ésta de Mercedes Álvarez. Los críticos y ensayistas René Jeanne y Charles Ford ya se hicieron eco de esta invisibilidad de la directora que suman a la de Robert Boudrioz, otro vanguardista muy poco conocido. Copio en ese sentido lo que escribieron en el libro Historia enciclopédica del cine. El cine francés. 1895-1929:

«La responsabilidad de los industriales y de los comerciantes es, a este respecto, tan fuerte como «el caso Boudrioz», que no es único y que, sin tener que buscar en las zonas más o menos oscuras para encontrar ejemplos que vengan a agravar esta responsabilidad, hay uno que se impone: el de Germaine Dulac. Ella fue, en efecto, y a lo largo de toda su carrera, lo que se ha dado en llamar «una incomprendida», y en esto su «caso» se aproxima al de Boudrioz.

Pero se aleja profundamente de él, y afortunadamente, porque, a diferencia de Boudrioz, que era un tímido y un resignado, Germaine Dulac no tenía un temperamento propenso a someterse: sabía lo que quería y nada la detenía antes de haber alcanzado la meta que se había fijado. Su perseverancia, que tomaba naturalmente las apariencias de una dulce terquedad, era tan inexorable como su intransigencia hacia las ideas de las que se había hecho servidora.»

En el  mismo libro la pareja de críticos la colocan al lado de Louis Delluc con las siguientes palabras:

«Desde cualquier punto de vista que se examine su personalidad y su obra, Germaine Dulac merece ocupar un lugar importante en la historia del cine. «Es en torno a su pensamiento y a su obra donde se han cristalizado, en gran medida, los principios en los que una inteligencia del cinematógrafo puede apoyarse para engrandecerse», dijo de ella Marcel L’Herbier, y no se podría haber dicho mejor. Este lugar debe estar muy próximo al que ocupa Louis Delluc, por encima de quien se la debería situar sin vacilaciones si él no se le hubiera adelantado cronológicamente.»

La coquille et le clergyman. Germaine Dulac. estrellamillansanjuan.es

La coquille et le clergyman. Germaine Dulac.

 

Vayamos a Germaine Dulac. ¿Quién teme al cine? Mercedes Álvarez.

Mercedes Álvarez traza las líneas teóricas de la directora (conocida activista que plasmó sus ideales en las revistas La française o La Fronde  así como se convirtió en una teorizadora del cine en Mon Ciné, Cinéa…) de forma sintetizada insertadas en frases destacadas sobre imágenes de películas como La fête espagnole (1919), La souriante madame Beudet (1923), La coquille et le clergyman (1927) o Disque 957 (1928).

El montaje está realizado por Izabela Silva, así como la sugerente banda sonora corre a cargo de Pascale Comedale compuesta en 2009 para el acompañamiento-concierto de Le coquille et el clergyman, quizá su película más famosa, no exenta de polémica en su tiempo por la censura y las desavenencias con Antonin Artaud, guionista del film.

El trabajo abre con una puerta entre la oscuridad que da paso al pensamiento de Dulac acerca del cine como un joven enigma, aquel arte donde la cámara capta lo que no somos capaces de ver y, sobre todo, capaz de filmar el interior de las personas. La mujer tiene un espacio fundamental en su filmografía radiografiando sus sentimientos de opresión, soledad, pero también la emoción que late detrás de esos rostros callados dando luz al deseo, a la libertad de acción y la independencia.

Multipantalla del trabajo de Mercedes Álvarez con rótulo. Germaine Dulac ¿Quién teme al cine? Mercedes Álvarez. estrellamillansanjuan.es

Multipantalla del trabajo de Mercedes Álvarez con rótulo.

Mercedes Álvarez aporta una nueva lectura del cine mudo desde el prisma del contemporáneo haciendo dialogar diferentes escenas en esos collages multipantallas que logra con la yuxtaposición de escenas variadas que van apareciendo poco a poco. Asistimos a una cartografía de su cine en puntos claves como la mujer melancólica que mira hacia una ventana mostrándose al lado el objeto que anhela desde sus adentros, colocándola aprisionada en casa en relación al trabajo exterior de los negocios del hombre, del tiempo que transcurre inexorable, contrastando además películas con diferentes tonos: el dramático y el más festivo.

Se centra en los rostros inmóviles aparentemente, pero que bullen por dentro tratando de adivinar emociones femeninas, dando vida al deseo a través de hombres y mujeres que se miran en pantallas divididas o manos en plano detalle, completando su información visual mediante la rima que establecen entre ellas. El objetivo: recrear la sinfonía de ritmo visual que buscaba Dulac en su cine y que ofrece su culmen en la multipantalla de nueve escenas con instrumentos como protagonistas que resignifica y amplifica esa idea de su filmografía, para cerrar con otra reflexión de la cineasta: La verdad del cine será más fuerte que nosotros.

Esta pieza constituye todo un homenaje a la directora que induce a la reflexión sobre la invisibilización de una obra que transitó entre el impresionismo y el surrealismo, luchando fervientemente por sus ideales feministas, pero también para legitimar al cine como arte. A la voz femenina que investigó todas las posibilidades expresivas del cine con su trabajo experimental teorizando sobre él para dejar su legado visual y literario. Iniciativas como ésta expuesta en el Museo Tàpies contribuyen a visualizar el universo simbólico de esta pionera que, poco a poco, va escalando puestos y resonando con fuerza en la actualidad para ubicarla, como merece, al lado de sus coetáneos vanguardistas.

Multipantalla de nueve instrumentos. Germaine Dulac. ¿Quién teme al cine? Mercedes Álvarez. estrellamillansanjuan.es

Exposición en el Museo Tàpies de Germaine Dulac. ¿Quién teme al cine? Mercedes Álvarez. Imagen diario de Noticias de Navarra.estrellamillansanjuan.es

Imagen diario de Noticias de Navarra.

 

Si te interesa Germaine Dulac, puedes leer mi publicación sobre su serial GOSSETTE.

 

Estrella Millán Sanjuán.

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